Baraja las posibilidades. Piensa en tus principios, en tus ideales, tus cánones. Y reflexiona. ¿Lo que quieres se asemeja a lo que necesitas? No importa que sea lo mismo, pero, en ese caso, tendrás que elegir.
Y te lo aseguro: no es fácil.
No se trata de lo que necesites, si no de lo que quieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario